Si os preguntais porqué a veces tardamos 1 semana en dar señales de vida, tengo la respuesta en una imagen. Al fin y al cabo, una imagen vale más que mil palabras:
La imagen en cuestión es de una ciudad. No de un pueblo, sino del mísmisimo centro histórico de una de las pocas ciudades que hay en los 1000 km que separan Adelaide y Melbourne. Algunos de los pueblos que hemos cruzado eran una calle con tres buzones y ni rastro de seres vivos (ni canguros, si quiera). Encontrar agua potable, gasolina, cobertura...se vuelve más complicado que la saga de Star Wars. ¿Qué que se nos había perdido entre Melbourne y Adelaide? Pues estas dos ciudades del sudeste australiano están separadas por la Great Ocean road (La carretera del gran oceano). La costa está formada por montañas de calcita que dejan paisajes como éste después de ser moldeados por el mar.
El más famoso, el que está lleno de asiáticos y alemanes, se llama los 12 apóstoles y son 12 montículos rocosos (nosotros contamos un máximo de 9, pero dejamos tres a la imaginación de los expertos, que dicen que algunos apóstoles se están aún formando bajo el agua).
Otra de las maravillas de esta carretera es que pasa por medio de un bosque de eucaliptos y ¿quién vive en los eucaliptos? Los KOALAS. Ver koalas es muy complicado. Hadta ahora, los australianos nos han dicho que ver koalas en libertad es muy dificil y que fuesemos a un zoo, que si no es imposible. Y es que los Koalas, 1) casi no se mueven, 2) tienen el mismo color que el eucalipto y les gustan las copas altas, 3) suelen aparecer al atardecer y 4) no les gusta cualquier eucalipto. Este tiene que ser frondoso desde su raiz. Pero como yo quería mucho ver un koala en libertad y ya sabemos que queriendo mucho, mucho, mucho algo, es como se cumplen los deseos, ayer mismo conseguimos ver ¡3 koalitas!
El viaje nos ha regalado otra postales preciosas: un lago color azul formado dentro de un volcán, un canguro nadando en el mar, un paseo por una jungla no tropical de caracoles carnívoros, surfistas en olas de medio metro coméndose el mundo o una atatdecer desde la autocaravana:
Nota final: En 2 días nos vamos a Nueva Zelanda. 6° por la noche. Disfrutaremos muuucho del camping.
El arco
El más famoso, el que está lleno de asiáticos y alemanes, se llama los 12 apóstoles y son 12 montículos rocosos (nosotros contamos un máximo de 9, pero dejamos tres a la imaginación de los expertos, que dicen que algunos apóstoles se están aún formando bajo el agua).
Los 12 apóstolesy un viento de 42 km/h
Otra de las maravillas de esta carretera es que pasa por medio de un bosque de eucaliptos y ¿quién vive en los eucaliptos? Los KOALAS. Ver koalas es muy complicado. Hadta ahora, los australianos nos han dicho que ver koalas en libertad es muy dificil y que fuesemos a un zoo, que si no es imposible. Y es que los Koalas, 1) casi no se mueven, 2) tienen el mismo color que el eucalipto y les gustan las copas altas, 3) suelen aparecer al atardecer y 4) no les gusta cualquier eucalipto. Este tiene que ser frondoso desde su raiz. Pero como yo quería mucho ver un koala en libertad y ya sabemos que queriendo mucho, mucho, mucho algo, es como se cumplen los deseos, ayer mismo conseguimos ver ¡3 koalitas!
El viaje nos ha regalado otra postales preciosas: un lago color azul formado dentro de un volcán, un canguro nadando en el mar, un paseo por una jungla no tropical de caracoles carnívoros, surfistas en olas de medio metro coméndose el mundo o una atatdecer desde la autocaravana:
Nota final: En 2 días nos vamos a Nueva Zelanda. 6° por la noche. Disfrutaremos muuucho del camping.
Que cambio de imagen! Se os ve estupendamente. Seguid disfrutando. Por aquí todo bien. Un abrazo muy fuerte. Disfruto mucho viendo vuestras publicaciones. Buen viaje a Nueva Zelanda.
ReplyDelete